Meto la llave a la chapa y me pide dar dos vueltas. Ya sé lo que significa. No está Andrea. Empujo la puerta y la llamo, a ver si de milagro me equivoco.
- Amor!!
Nada. No escucho respuesta mientras veo que faltan sus llaves. Es un día frío y nublado. "Perfecto para quedarse en ropa calientita y con calcetines de invierno todo el día", le dije más temprano. Me faltó decir que juntos.
De todas formas, no podíamos.
Por eso se despidió cuando fui a dejar a Lena a la escuela, pero tenía la esperanza de verla otra vez antes que saliera al trabajo.
La tristeza llegó de inmediato y con todo.
Vi el depa oscuro, cerré la puerta y me senté en un banco. Rocket lo captó de inmediato con ese sexto sentido de perro que tiene y fue a consolarme.
- Ayyyy, que perrita!! Ven. Vente. Vamos a estar aquí un rato
Me acomodé en el sillón. Se hizo bolita, rollito de canela, y se quedó junto a mí por tiempo indefinido. Casi no la acaricié, solo la abracé un poco y le dejé a la tristeza estar conmigo. Me dejé estar con ella.